El hidrógeno se convertirá en el combustible del futuro y con el paso del tiempo sustituirá a todos los combustibles fósiles actuales. Se ha realizado un análisis de las consecuencias del hidrógeno como energía en la transición ecológica, su utilización presente y futura de este gas, arrojando resultados positivos para el uso del hidrógeno verde.

El que el cambio climático es una de las principales preocupaciones en la actualidad dentro de la sociedad y en el que más de 50% de la contaminación de CO2 proviene de los sectores que utilizan combustibles fósiles como transporte e industria.

El hidrógeno es una fuente diversa de energía que se puede almacenar fácilmente. Puede servir, por ejemplo, como combustible limpio para los automóviles, para la calefacción de gas, así como para la generación de energía en las centrales eléctricas modernas. Este elemento es uno de los más abundantes en el universo, actualmente la demanda mundial del hidrógeno es de más de 70 millones de toneladas anuales.

La mayor parte del hidrógeno actual se produce a partir de hidrocarburos como el gas natural y el carbón. Como resultado, la producción de hidrógeno es responsable de la emisión de alrededor de 830 millones de toneladas de dióxido de carbono por año.

 

Ahora, existe una alternativa no contaminante, el hidrógeno verde. Se trata de este elemento obtenido a través de la electrólisis del agua. Para este proceso se requiere electricidad, por lo que, si se utiliza la generación de una fuente renovable, se habrá obtenido hidrógeno sin emisiones en el proceso.

Para la obtención de electricidad a partir del hidrógeno se realiza la reacción inversa que para la obtención de hidrógeno. En este caso se hace reaccionar con oxígeno, obteniendo electricidad y agua. De esta manera, la producción de electricidad con pilas de combustible a partir de hidrógeno es 100% limpia, y además como subproducto se genera agua potable.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *