En muy rara ocasión los tejidos blandos se conservan como fósiles, pues a diferencia de los huesos y los caparazones, estos se desintegran en un periodo mínimo. Este fósil logro conservar por 310 millones de años su cebro gracias a un mineral de carbonato de hierro llamado siderita.

En muy rara ocasión los tejidos blandos se conservan como fósiles, pues a diferencia de los huesos y los caparazones, estos se desintegran en un periodo mínimo. Este fósil logro conservar por 310 millones de años su cebro gracias a un mineral de carbonato de hierro llamado siderita.
El “Cangrejo herradura, euproops danae, proviene del depósito Mazon Greek en Illinois en estados unidos.

“Hemos demostrado, por primera vez, que los animales de Mazon Creek no sólo fueron moldeados por la rápida formación de siderita que sepultó todo su cuerpo, sino también que la siderita cubrió rápidamente sus tejidos blandos internos antes de que pudieran descomponerse. En nuestro fósil, el cerebro de Euproops está replicado por un mineral de arcilla de color blanco llamado caolinita. Este molde mineral se habría formado más tarde dentro del vacío dejado por el cerebro, mucho después de que se hubiera descompuesto. Sin este llamativo mineral blanco, nunca podríamos haber visto el cerebro.” Comento el autor del estudio John Paterson.

El ámbar o resina fosilizada contiene varios organismos atrapados con lo que se tiene un panorama más amplio gracias a este descubrimiento. También gracias al hallazgo se demuestra que se pueden conservar los tejidos blandos como el cerebro de una manera distinta y lograr por millones de años.

 

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *