Este un tema que se relaciona tanto con el ambiente de trabajo como con nuestra vida diaria; se trata de los aerosoles. En las últimas décadas todos hemos notado cómo aumentan en nuestros hogares los productos en forma de aerosoles, tales como: Pinturas, lacas para el cabello, limpiadores, etc.

La lista puede ser muy larga. Casi a diario usamos alguna lata de aerosol, para insectos, muebles, ropa, y hasta sitios tan personales como las axilas y la garganta. La lata de aerosol es un envase muy práctico en la vida moderna. Sin embargo, tenemos que estar conscientes de que la seguridad de estos productos ha sido muy discutida y que es esencial leer detenidamente las instrucciones de los fabricantes antes de usarlos.

Nada es perfecto, los científicos que han estudiado los efectos de esta descarga masiva de aerosoles en la atmósfera, han dicho que algunos de los productos químicos en forma de aerosoles están provocando graves daños al ambiente y poniendo en peligro la salud. Se refieren específicamente al “fluorocarburo”, que es una sustancia capaz de consumir las capas que proporcionan oxígeno en la atmósfera terrestre. Los fabricantes en la industria del aerosol empezaron hace años a modificar la fórmula de muchos productos aerosoles y a sustituir esa sustancia por otras. En la actualidad los fabricantes de estos productos manifiestan que los mismos son seguros si se usan estrictamente de acuerdo con las instrucciones. Y esto es algo de lo que quiero asegurarme que todos ustedes entienden. ¿Cuántos de ustedes leen las instrucciones en las latas de aerosoles?

Debe tenerse en cuenta las instrucciones a la hora de la utilización de estos productos pues presentan estos peligros principalmente:

Inflamabilidad. Muchos productos en aerosol, como por ejemplo, rociadores para cabello y pintura, son altamente inflamables, de manera que hay que obrar con cuidado. Nunca debe usarse un aerosol cerca de una llama producida por un fósforo, encendedor, vela, o una llama piloto, la cual pasa inadvertida con mucha facilidad. Las latas vacías de aerosol deben colocarse juntamente con residuos no inflamables.

Explosión. Los expertos han dicho que la mejor forma para asegurar que no se produce una explosión, una vez que la lata ha sido desechada, es abriéndole agujeros a ésta. Pero esto no es muy recomendable, sino que sencillamente deben desecharse estas latas en un lugar que no esté expuesto a ninguna fuente de calor, como el fuego o el sol.

 

Inhalación. Estoy seguro que, algunos de ustedes al menos, han oído de casos de personas, que han querido provocar un estado de euforia inhalando intencionalmente las concentraciones de las latas de aerosoles.

Esta es una práctica muy peligrosa, ya que se corre un gran riesgo de sufrir un ataque cardíaco. Cualquier producto en aerosol se dispersa en partículas tan pequeñas que el inhalarlo resulta perjudicial para la salud. Siempre debe lograrse una buena ventilación cuando se usan aerosoles en interiores y nunca debe usarse en habitaciones pequeñas y cerradas. Si deben usar una pintura en aerosol por un tiempo prolongado, por ejemplo, para pintar muebles, deben salir a tomar aire fresco periódicamente.

Quemaduras químicas; irritaciones oculares. Algunos productos en aerosol, especialmente insecticidas y muchos agentes limpiadores, son altamente tóxicos. Mientras se rocía con aerosoles es necesario cubrirse la piel y lavarse bien la parte del cuerpo expuesta.

También hay que tener especial cuidado con estos productos en referencia a los ojos. Los ojos son muy vulnerables a los poderosos productos químicos que salen de una lata de aerosol. Las personas que usan aerosol para el cabello deben proteger sus ojos.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *