Nuestro trabajo es el resultado de la suma de muchos elementos y acciones que deben funcionar debidamente para que este resultado sea positivo.

Sin duda alguna, un elemento crítico para que el trabajo se lleve a cabo de manera eficiente y segura es el correcto funcionamiento de las herramientas, la maquinaria y el equipo que usamos para desarrollar nuestras tareas. Quiero llamar la atención de ustedes respecto al mantenimiento de éstos elementos que van a permitir que trabajemos de manera segura y por lo tanto mejor.

Una navaja sin filo, un martillo con la cabeza suelta, o cualquier otra herramienta en mal estado puede ocasionar accidentes o lesiones. Por lo tanto, el mantenimiento adecuado de nuestras herramientas y equipo es un requisito de trabajo. Bajo ninguna circunstancia se debe trabajar con equipos defectuosos, dañados o que hayan sido reparados sin considerar sus capacidades y diseño.

Comencemos por las herramientas manuales: Nuestras actividades requieren que usemos herramientas como llaves, martillos o destornilladores. Para que estas herramientas no vayan a fallar o lastimarnos debemos mantenerlas en buen estado.

¿Cuál es el mantenimiento que se debe dar a una llave fija, a un martillo o a un destornillador si no tienen partes móviles?

Primero que todo, usarlas para lo que fueron diseñadas, conservarlas en buenas condiciones de aseo, guardarlas en sus respectivas cajas de herramientas cuando no se están utilizando y almacenarlas en lugares secos para evitar el óxido es la manera de mantenerlas en buenas condiciones. En el caso de herramientas con partes móviles hay que tener en cuenta la lubricación.

¿Quién debe hacer mantenimiento a las herramientas?

Las herramientas deben ser cuidadas aseadas y protegidas por el usuario de ellas, pero es muy importante considerar que cuando se requiere hacer una reparación o cambiar un repuesto de estas, en el caso de herramientas eléctricas, sólo debe hacerlo una persona capacitada y calificada para ello. Hay que recordar que muchos de los accidentes con herramientas ocurren precisamente porque personas sin las competencias necesarias hacen reparaciones.

Las prensas hidráulicas, gatos, máquinas para cortar desde papel hasta láminas metálicas, perforadoras o máquinas de coser, además de requerir las buenas condiciones ya mencionadas, necesitan para su buena operación que se verifiquen otros elementos como agujas, cuchillas y palancas. En todas las máquinas se debe verificar que no haya partes ni elementos sueltos o mal ajustados.

Toda máquina se debe inspeccionar antes de su operación y debe contar con un mantenimiento programado regular. Este es realizado por personal experto que conoce y está capacitado para corregir las posibles fallas que se puedan presentar en su operación.

Otros equipos como los montacargas, plataformas de izaje, vehículos o calderas requieren un mantenimiento más detallado debido a su complejidad y a las diferentes actividades que se realizan con ellos. El cuidado diario está siempre a cargo del operador de ellos, pero su mantenimiento y eventual reparación siempre debe ser realizado por personal experto.

Como pueden ver, el mantenimiento es primordialmente una actividad a cargo del usuario de las herramientas y el equipo, pues tiene que ver con su buen uso y cuidado. En segundo término, es de personal especializado capaz de reparar y reemplazar partes defectuosas.

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