Tuve una experiencia que me llevó a hablar de los supervisores y los supervisados, en una prueba de conducción, el líder de un grupo de trabajo violó los estándares de seguridad vial de la empresa. Aquellos estándares que se comprometió a cumplir y que su propio jefe espera que él sea el primero que cumpla y estimule a los demás a su cumplimiento.

Los supervisores son aquellas personas generalmente encargadas de velar porque las tareas se realicen de acuerdo con algunas reglas o estándares previamente definidos. Para eso, deben estar al tanto de los planes a ejecutar en su área de acción y de la manera que esos planes se realizan, siempre verificando que las personas a su cargo realicen las tareas adecuadamente.

Por otra parte, los supervisados son quienes ejecutan las tareas de acuerdo con el plan y deben reportar a esos supervisores sobre su

avance, las complicaciones que pueden ocurrir y la manera en que se han realizado.

Pero la supervisión parte de unas bases fundamentales: quien es supervisado debe hacer su mejor esfuerzo para que las cosas salgan bien, ser completamente transparente y honesto tanto en la realización de las tareas como en su reporte y debe ser oportuno en la información que provee.

Cuando estas bases o principios no se cumplen, todo lo que se construye sobre ellas está en riesgo de fracasar.

Pensemos por ejemplo, en una tarea de construcción. Si los trabajadores que deben realizar la tarea usan su equipo de protección personal solamente cuando el supervisor está presente, el riesgo de accidentes aumenta para el perjuicio de todos. ¿Por qué? simple, si ocurre un accidente la obra se detiene y los objetivos no se cumplirán en el tiempo esperado. Esto al final significará reducción de ingresos no solo para la empresa, sino para todos.

 

Un escenario peor que el anterior, es cuando el supervisor es quien no cumple con las normas y estándares, porque los supervisores deben liderar y eso significa comprometerse y la mejor prueba de compromiso es su visibilidad. Si el supervisor no obedece, ¿Cómo puede esperar que los demás lo hagan? ¿Cuál es el ejemplo que está dando y qué puede esperar el supervisado de este supervisor que incumple? Nada más que un problema mayor.

Liderar y supervisar no es solamente ser firme con los demás. Es también ser firme consigo mismo y mostrar el compromiso que su cargo merece. Los mejores supervisores son gente confiable, por eso son supervisores.

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